EL VALLE DE ANTÓN

Un lugar para experimentar y disfrutar


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Nací en Panamá durante la época de la Invasión, y mi familia decidió enviarnos, a mí y a mis hermanos a Canadá; mi padre permaneció administrando el negocio en el Valle de Antón.

Mientras crecía en Canadá, muchas personas me preguntaban: “¿de dónde eres?”, y yo siempre respondía: “soy de Panamá”. Aunque esto sea cierto, el Panamá de mis recuerdos es muy diferente al de aquellos que crecieron aquí. Estos recuerdos provienen de las vacaciones que disfruté en El Valle, pescando en los ríos, escalando los cerros, disfrutando de la naturaleza. Uno de mis recuerdos favoritos es el de cuando fuimos a montar caballos con mis primos. Junio es un mes maravilloso aquí: exuberante vegetación que la lluvia embellece, aire fresco y es ¡temporada de mangos! Una tarde, mis primos me visitaron y decidimos andar a caballo por el pueblo. Montado sobre los caballos era muy fácil ver muchos árboles llenos de mangos maduritos, y mi primo, con una vara, comenzó a mover las ramas para bajarlos y así obtener ¡mangos gratis!, y… comenzaron a caer, uno bien maduro fue a parar ¡justo en su cara! y eso fue todo para el campeón, hasta el día de hoy recuerdo ese incidente y, por eso, nunca más me parqueo debajo de un árbol de mango. Mis vacaciones en Panamá eran breves, pero ¡definitivamente memorables!

Viajar es mi pasión, razón por la cual estudié Hospitalidad y Administración de Turismo en Suiza, al terminar la universidad tuve la maravillosa posibilidad de hacer un viaje por el mundo como mochilero por un año y medio. Los viajes me han enseñado muchas lecciones de vida que no aprendí en la escuela; me han demostrado que el mundo no es tan escalofriante como los medios lo proyectan, que soy afortunado comparándome con otras personas en el mundo; los viajes me han dado libertad… A través de ellos descubrí que hay dos tipos de destinos para los turistas, los lugares con sorprendentes atractivos, como la Gran Muralla China o el Machu Picchu en Perú, y lugares en los que desearías quedarte y disfrutar la experiencia como el Valle de Antón.

El Valle es reconocido como un poblado escondido en uno de los cráteres más grandes del mundo; es famoso por sus hermosas montañas, caídas de aguas y enorme diversidad de aves. Allí se encuentran las más exóticas orquídeas, que no existen en ningún otro lugar del mundo, y la población de Ranitas Doradas (Atelopus zeteki), que están en peligro de extinción. La naturaleza está a la vuelta de la esquina, pero lo que hace a ese lugar tan especial tiene que ver con los sentimientos. Localizado a 600 metros sobre el nivel del mar, tiene un clima fresco de primavera durante todo el año; al despertar en la mañana se oye el armonioso trinar de las aves; la suave llovizna en la tarde desarrolla una sensación de la tranquilidad y un respiro de frescura; y, desde la terraza, se puede admirar el atardecer: el sol descendiendo mientras la noche pacífica y calma entra marcando el final del día.

Por todas estas razones he vivido enamorado de El Valle, no es solo un lugar para visitar y luego olvidar, es ¡un lugar que se debe experimentar y disfrutar!

“Es mejor viajar bien que sólo llegar” – Buddha


hugo

POR ALLAN Y. LIN

Lic. Adm. hotelera y Adm. de Empresas, Swiss hotel Management School. Co-Fundador y propietario de Bodhi hostel and Lounge, propietario de The golden Frog Inn, Boutique hotel en el Valle de Antón. Tesorero, Cámara de Turismo El Valle de Antón.

by ChungSir Edicion Número 55 Noviembre - Diciembre 2.016