INDIFERENCIA 2.0

El mundo de los “me gusta”.


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Una cualidad innata de los seres humanos es ser empático, término definido como la “intención de comprender los sentimientos y emociones, intentando experimentar objetiva y racionalmente lo que siente otro individuo”.

Esta virtud la adquirimos desde nuestra concepción, continuamos aplicándola con nuestra madre al nacer, siendo capaces de saber cuando están felices, tristes o nerviosas, pero con el pasar del tiempo, y la falta de práctica, perdemos la capacidad de empatía con los demás.

En los últimos han surgido muchos inventos que buscan la cercanía entre las personas donde “la distancia no afecte”; desde la invención de la radio, hasta los teléfonos inteligentes, podríamos asegurar que, con la ayuda de una pantalla, nos ponemos en los zapatos de otros.

Un ejemplo destacado es el de Facebook, iniciando en el año 2007 como una plataforma para buscar amigos activos o egresados de la universidad de Harvard, se convirtió en la red social con más usuarios en los registros cibernéticos, brindado un alcance casi sin límite para el mundo de la publicidad; tanto que en él podemos activar tres de nuestros sentidos, y si hablamos de perfiles gastronómicos, el gusto se activa induciéndonos a la gula.

Es bueno analizar lo que hemos logrado acostumbrándonos a ver todo a través de una pantalla, olvidando, a veces, que presenciamos, a la misma hora y lugar, acontecimientos importantes que requieren de nuestra habilidad para la resolución de problemas.

En una oportunidad, encontré en Instagram un video donde mostraban a un sujeto lanzándose del paso elevado Roosevelt de la ciudad de Panamá; del hecho, honestamente, no sé qué impactó más, ver el suicidio o la frialdad con que fue grabado; muchos nos preguntamos dónde estaban los principios de la persona que registró con su teléfono lo que estaba ocurriendo y también lo subió a las redes sociales. Podríamos pensar que se imaginaba un final feliz, esperando que alguien más ayudara a caer en razón a ese ser que, quizás con una palabra de aliento, no habría atentado contra su vida, pero no fue así.

¿Dónde está el error?, ¿creer que todo lo que vemos en las redes sociales es ficción?, ¿dejar que todo suceda sin poner de nuestra parte y asumir posturas frías que sacian el morbo?

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En el mundo abundan los pregoneros de los derechos humanos, pero mi reflexión es: ¿cree usted que publicando hechos que marcan el alma, destruyen integridades e irrumpen en el amor al prójimo, conseguirá los “me gusta” que su corazón necesita?

Tampoco olvidamos a las personas que, sin mala intención, difunden todo lo negativo que ven, sin saber lo que repercute. A ellos les pedimos que no le den “compartir” a los mensajes, videos, sonidos e imágenes que muestren el dolor ajeno.

La psicóloga Liliana Jiménez, define a la indiferencia como un error básico de la mente que conduce a la insensibilidad, la anestesia afectiva, la frialdad emocional y el, mal entendido, despego a la convivencia humana. Entonces, no es cuestión de disminuir el uso de las redes, sino saber lo que aporta una publicación.

Comparto 5 pasos básicos para desarrollar o reforzar la empatía aplicable en cualquier ámbito de su vida.

1. Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios.

2. Ser respetuoso ante lo planteado por los demás.

3. Demostrar interés a lo que nos cuentan, escuchando pacientemente.

4. Aprender a descubrir, reconocer y recompensar las cualidades y logros de los demás.

5. Dar una opinión constructiva, sincera, procurando no herir con nuestros comentarios.


Recuerde que el mundo no es de los “me gusta”, es de las buenas acciones. Seamos empáticos, sensibles y conscientes en el hacer y estar.


by Andreina Arraez - Chungsir 2.017

Andreina Arraez

Por Andreina Arraez

Lic. en Comunic. Social, egresada de la Univ. Yacambú en Venezuela. Reportera en Promar TV, conductora, voz de programa radial y docente de redacción de la Univ. Fermin Toro de Vzla.