Navidad y Año Nuevo se acercan

Ayúdenos a evitar quemados por fuegos pirotécnicos


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Cada año, en tiempo de Navidad y Año Nuevo, a los hospitales del país acuden más de mil personas afectadas por algún tipo de quemadura y, desafortunadamente, muchos de ellos son niños, quienes en su inocencia juegan con fuegos pirotécnicos y no miden el peligro y sus consecuencias. Por otro lado los incendios provocados por este tipo de materiales dejan grandes pérdidas tanto de vidas humanas como de bienes e inmuebles.

En esta época es cuando más se incrementa esta estadística, y por más que las autoridades reiteran las medidas de prevención la misma sigue aumentando. Se trata de un problema que, para resolverlo, hay que involucrar a todas las partes, es decir los grandes comercios que distribuyen, los comercios mayoristas, los que venden al detal; quienes regulan la actividad otorgando los permisos y colocan sanciones; y el consumidor final.

En Panamá, el manejo de los fuegos pirotécnicos está reglamentado y supervisado por la Dirección de Asuntos de Seguridad Pública (DIASP), quienes otorgan, fiscalizan, suspenden o cancelan los permisos para la importación, fabricación, comercialización, depósito, transporte y uso de productos pirotécnicos en el país. Junto con la Oficina de Seguridad del Benemérito Cuerpo de Bomberos (DINASEPI), el Sistema Nacional de Protección Civil y los municipios, se encargan de realizar las inspecciones a empresas y locales que estén autorizados para este tipo de comercio; sin embargo, la DIASP es el único que puede sancionar.

“Es triste y preocupante ver niños sin dedos de la mano y rostros quemados” dijo el Coronel Estírito de Frías, Director Nacional de DINASEPI, quien explicó que los bomberos son los custodios de la seguridad en la manipulación de estos productos, con estrictas normas establecidas para el uso y manejo de este material, sin embargo, se siguen dando casos de quemados.

De Frías, señaló que durante las inspecciones a los locales mayoristas comerciales, que en su mayoría son administrados por chinos, se verifican que tengan el extintor de incendios adecuado, alarmas contra incendios, sensores de calor, letreros de no fumar. En cuanto a su manipulación, los productos no deben estar expuestos al calor, ni en vitrinas de vidrio, ni expuestos al sol o luces incandescentes. Todo local debe contar con la información de la mercancía (especificaciones del producto y cantidad expuesta a la venta).

El Coronel de Frías hace énfasis, sobre todo, a los padres de familia, que recuerden que estos artefactos no deben ser manipulados por niños, ya que las consecuencias son terribles, y hasta pueden ser fatales. Las estadísticas señalan que cada año ingresan al Hospital del Niño alrededor de 500 infantes por diversos casos de quemaduras, con secuelas físicas y psicológicas.

Cooperemos en asegurar que los clientes sepan el correcto manejo de estos artefactos… Cooperemos todos para disminuir tratar de evitar gente quemada.

Antes de lanzar artificios aéreos, comprobar que no haya objetos que impidan su ascenso.

No encender artificios cerca de otros.

No guardar los artificios pirotécnicos en los bolsillos o en la ropa.

No disparar los artificios desde la mano cuando esté expresamente indicado en las instrucciones.

No situar ninguna parte del cuerpo por encima o delante del artificio.

No lanzar contra personas, animales o bienes.

Encender la mecha por el extremo más alejado.

Encender de espaldas al viento.

No colocar artificios en el interior de botellas o latas.

No manipular sus componentes ni extraer su contenido.

No disparar si presentan desperfectos.

Una vez encendida la mecha retirarse inmediatamente; si falla el encendido, esperar al menos 30 minutos antes de acercarse y, si la mecha está intacta, volver a encender, en caso contrario, inutilizar el artificio introduciéndolo en un recipiente lleno de agua, al menos 8 horas.

No adquirir ningún artificio pirotécnico sin su correspondiente envase o embalaje.



Por: Lic. José Enrique Oro | Ed.61 - Noviembre Diciembre 2017