HAGAMOS UNA FLOTA

Cultura del Seguro


En los últimos años, he escuchado un comentario poco alentador de algunas personas, lo cual me ha llevado a la búsqueda de una forma de poder ayudarles a reducir sus costos de seguros, y hemos podido darles una buena solución a muchos de nuestros clientes con la idea de formar flotas. Estos son algunos de los beneficios de formar una flota.

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1. Mejores Precios: Cuanto más grande es el número de autos que conforman una flota, los descuentos van siendo más atractivos. Pero está el componente de la siniestralidad, que también va a afectar el costo de la flota, según el record de tránsito de los conductores.

2. Mejores Deducibles: Hemos logrado muy buenos resultados en cuanto a los deducibles en daños a la propiedad ajena en autos comerciales, y, también en los deducibles propios de los vehículos asegurados, ya que se comparan propuestas de varias compañías.

3. Mejor Administración: No es lo mismo renovar 8 pólizas al año que una sola póliza con 8 unidades en ella. Es mucho más fácil de organizar la forma de pago, la re-cotización de la renovación y obtener un descuento adicional, si se desea fraccionar o pagar al contado.

4. Mayor Poder de Negociación: Se gana más respeto como cliente cuando se tiene más cartera en una compañía de seguros. Es posible que se pierda potencial de negociación al emitir siempre pólizas individuales que no muestran su fortaleza como cliente corporativo y de mayor volumen de pólizas.

5. Mejores Beneficios: Cuando un cliente tiene muchas pólizas, se pueden negociar beneficios extra, siempre y cuando se maneje una buena siniestralidad.

Así, se ha podido llevar más ahorro al bolsillo de las personas que pueden aplicar para una flota, ya que no todo el mundo puede hacerlo, solo las personas que como grupo familiar y empresa posean un mínimo de 5 vehículos.

Creemos que en los tiempos difíciles, con algo de creatividad y buena administración, se puede lograr una mejor gestión del riesgo, ya que sería un grave error recortar los gastos en el renglón de seguros, porque, al momento de ponerse la economía difícil, es donde debemos transferir los riesgos potenciales de fugas de dinero producto de accidentes inesperados. Imaginemos que por ahorrarnos mil dólares, nos cae una demanda de 40 mil dólares, por lesiones corporales o daños a la propiedad ajena en un accidente, y resulta, que por ahorrarnos unos dólares, contratamos una póliza de 5 mil dólares, súper barata, con la cual no llego a cubrir los daños ocasionados a los afectados. Esto si sería una mala decisión, ya que al recortar al mínimo los gastos de seguros, aumentamos al máximo nuestra exposición a riesgos por accidentes.

Es nuestro deseo que, en nuestro país, el seguro se convierta en una cultura, un acto de responsabilidad voluntaria que, como ciudadanos, podamos practicar de la mejor manera y con la visión correcta del propósito por el cual contratamos un seguro.


Por: JUAN C. SÁNCHEZ | Ed.62 - Enero - Febrero 2018

 LIC. ANA DE CHUNG

Por JUAN C. SÁNCHEZ

Corredor de seguros, socio y vice-presidente de Seguros DICSA. En sus 17 años de experiencia en la industria de seguros se ha destacado por servir a sus clientes con esmero y profesionalismo.