EL CONSENSO DE 1992 SOBRE EL PRINCIPIO DE UNA CHINA

...El “Principio de una China” sostiene que existe una sola nación denominada China....


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El “Principio de una China” sostiene que existe una sola nación denominada China.

Este principio fue aceptado por delegaciones semioficiales de los gobiernos del continente chino y de la isla de Taiwán en un acuerdo conocido como el “Consenso de 1992”, estructurado en las reuniones que dichas delegaciones mantuvieron ese año en Hong Kong.

Conforme a dicho principio, no existen ni pueden existir dos Chinas ni una China junto con un Estado denominado Taiwán.

El principio fue formulado ante la interrogante de si, para solucionar el problema político que supone la actual separación de las dos partes del Estrecho de Taiwán, es posible seguir la fórmula de dos Estados usada tras la segunda guerra mundial en los casos de Alemania, Corea y Vietnam.

Expuesto en esa forma lacónica, pero sumamente precisa, tal como fue aceptado en el Consenso de 1992, el Principio de una China constituye una plataforma común que sostiene las relaciones y contactos entre el continente chino y la isla de Taiwán, tanto los existentes como los que se diseñen en el futuro inmediato.

La necesidad de contar con esta plataforma común se hizo evidente en el año 1992 ante la realidad de que desde el año 1949 el territorio chino ha estado dividido en dos regiones separadas, como secuela de la prolongada guerra civil que concluyó en ese año con la victoria del Partido Comunista Chino encabezado por Mao Zedong y la proclamación de la República Popular China, así como la retirada de Chiang Kai Shek.

Mao y Chiang, aunque acérrimos adversarios históricos, distanciados en lo ideológico y en su enfoque sobre la forma de llevar a China hacia el desarrollo, tuvieron en común en todo momento su adhesión al principio de que existe una sola China.

La separación de hecho durante casi 70 años ha llevado a las sociedades de ambas partes del Estrecho de Taiwán a desarrollar vidas distintas. Pero la principal diferencia entre ellas desapareció a partir del año 1978 cuando el líder chino Deng Xiaping, con una extraordinaria visión, abrió a China al mercado permitiendo a sus ciudadanos ejercer la iniciativa privada en materia económica, correspondiéndole el mérito de haber transformado al continente en la segunda economía del mundo, en apenas 40 años. Hoy el continente chino y la isla de Taiwán, además de la misma cultura comparten un sistema económico similar y están distanciadas solo por sus sistemas políticos.

El Consenso de 1992 permitió que el continente y la isla establecieran múltiples relaciones de carácter práctico entre los años 2008 a 2016, alcanzando un acercamiento inexistente durante los 58 años anteriores, sobre la base de que los pueblos de ambas partes comparten una misma identidad étnica y cultural.

Es de esperar que estos contactos prácticos puedan reanudarse prontamente, para poner fin a la tensión política que en el presente existe en el Estrecho de Taiwán.


Por Jorge Federico Lee | Ed. 66 | Septiembre - Octubre 2018
 LIC. Federico

Por: Jorge Federico Lee

Graduado de honor de Lic. en Derecho por la Univ. de Panamá. Viceministro de Gobierno y Justicia (1982-84), Ministro de Trabajo (1985- 88), iniciando las primeras reformas laborales neoliberales. Asesor presidencial y de la autoridad de la Región Interoceánica (ARI), como vicepresidente y presidente 1993-2004), Asesor de varios legisladores y ministros.