Panamá dentro de la Ruta de la Seda

...China ha sido la gran sorpresa del siglo XX y la del siglo XXI...


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China ha sido la gran sorpresa del siglo XX y la del siglo XXI. Sus altas tasas de crecimiento económico atadas a un interés común de mejorar el bienestar de sus ciudadanos han potenciado el país, colocándolo como la segunda economía global. China ha reducido el nivel de pobreza y aumentado el bienestar de alrededor de 400 millones de personas en cerca de 30 años. Para China, depender solo de las exportaciones mundiales y su inversión interna no es sostenible. Esta es la razón por la cual el gobierno está implementando políticas para promover el cambio. Esto se haría primero conectando ciudades por tierra y luego haciendo lo mismo por mar. La conectividad expandida para el comercio amplía el alcance a otras dimensiones que incluyen la diplomática, económica, financiera y social.

China podría usar la plataforma de cinturón y carretera para ayudar a integrar el mundo y mejorar las oportunidades para la paz mundial. Es por eso que China prefiere llamar a la Franja y la Ruta (FYR) una iniciativa y no una estrategia. Es un modelo inclusivo de desarrollo basado en un interés de ganar-ganar que fomenta las relaciones entre las naciones. Tiene una parte cultural que mejora la conectividad social entre las naciones. La suposición principal es que el diálogo ampliado entre los países que están alineados bajo intereses comunes, ayudará a reducir las guerras y las ansiedades en el mundo.

El establecimiento de relaciones diplomáticas entre Panamá y la República Popular de China ha cambiado el paradigma y amplía el potencial para afectar el comercio y otras relaciones en todo el mundo.

Panamá ha tenido relaciones con China desde comienzos del siglo XIX. Sin embargo, las relaciones con China eran principalmente comerciales. El establecimiento de relaciones diplomáticas formales con China llega justo a tiempo, ya que permite que Panamá forme parte integral de la FYR. En el comercio marítimo entre Asia y los Estados Unidos y el mundo, el Canal de Panamá juega un papel importante. Es un nodo de conectividad que puede servir como punto de partida para un centro de distribución regional para Centroamérica y Sudamérica. Esta posición de mayor integración entre los mercados centroamericanos se mencionó en la reunión de la OEA en junio de 2017.

La iniciativa de la FYR ofrece a Panamá otra alternativa para mejorar la economía nacional y para añadirle sostenibilidad. Panamá es una extensión lógica de la ruta de la seda. El Canal de Panamá brinda conectividad al mundo a través de la conexión de 144 rutas marítimas que conectan 1.700 puertos en 160 países. El canal no solo conecta los mercados del Pacífico y Atlántico, sino que también proporciona acceso a los mercados del norte y del sur de América por mar, pero también tiene conectividad terrestre hacia el norte y posiblemente conectividad con el sur, ya que con el sur por tierra puede ser desarrollada.

El establecimiento de relaciones con China se produce al mismo tiempo cuando el país aprueba el plan maestro para el desarrollo de los bancos del Canal. Esto le permite a China asumir un papel más importante en el desarrollo del mismo. China tiene importantes inversiones en puertos locales y esto facilitaría la integración marítima al desarrollo del área. Es importante desarrollar estrategias estatales que estén en línea con una visión nacional a largo plazo a fin de mantener la armonía regional y maximizar los beneficios que esta nueva oportunidad nos ofrece.

Se requiere de instituciones sólidas y de políticas de Estado. El entorno de corrupción y de populismo de hoy, presenta una limitante importante. Esto se puede observar en dos ejemplos actuales: el del puerto de Pireos, en Grecia y el de Siri Lanka, los cuales afrontaron la FYR de maneras diferentes. En Pireos, el gobierno de Grecia, velando por los intereses de sus ciudadanos, es capaz de negociar con China y obtener acuerdos de beneficios en común sin sacrificar su soberanía. Sin embargo, el gobierno de Siri Lanka, que utilizó las relaciones Chino-Singalesas para obtener favores políticos, se encuentra hoy día con problemas de presupuesto.

Si Panamá busca una relación a largo plazo, debería evaluar los impactos económicos sociales de varios de los acuerdos que ha realizado. La experiencia en otros lugares ha sido el desplazo de industrias importantes a nivel nacional y un aumento en los precios debido al aumento en la demanda. Todo esto apunta a la necesidad de un manejo estratégico de la relación entre China y Panamá.

Es importante que Panamá fortalezca las instituciones, reduzca la corrupción, asegure la certeza de la ley y del castigo. Lo más importante sería establecer un grupo estratégico apolítico que pueda apoyar en las decisiones con China de manera independiente de quién sea presidente. De otra manera, el país pondría en riesgo los avances que se han logrado hasta ahora.


Por Eddie Tapiero | Ed. 66 | Septiembre - Octubre 2018
 LIC. Ana

Por Eddie Tapiero

Economista con 7 años de laborar en la Vicepresidencia de Planificación y Desarrollo Comercial del Canal de Panamá. Ha trabajado en prestigiosas empresas americanas y es experto en el ámbito de las relaciones Chino- Panameñas.