Así se forma una empresa, con el esfuerzo familiar

家庭的努力,是我们公司成功的关键

Nuestro papá, el señor Humberto, trabajaba hasta 17 horas por día, durante el día vendía y en las noches, junto con mamá, la Sra. Romelia, empacaban los productos en la sala de la casa. Papá visitaba los negocios que podía, desde la madrugada hasta la noche, iba a abarrotes, kioskos, tiendas, entre ellos a muchos negocios asiáticos, que le compraban por la calidad y el buen precio de nuestros productos. Mamá a su vez atendía otro pequeño negocio que teníamos en ese momento. Todos los días después de la venta volvían a invertir en una nueva compra de especias, e iniciaba el mismo proceso del día a día, que hoy ha dado sus frutos.

Así se forma una empresa, con el esfuerzo familiar. Éramos dos niñas en el negocio con mamá y papá. En ocasiones no había quien nos cuidara en casa, así que íbamos al negocio, algunas empacadoras nos “ocupaban” durante el día y nos pagaban $0.25 por “trabajar” llenando sobrecitos de “premios” o engrapando cartones de sulfatiazol. En ese tiempo todos los sobres de productos se rellenaban uno a uno con una pequeña cuchara metálica y nosotras también podíamos hacer eso.

Era el año 1990, cuando iniciamos con una compra de materia prima en casa Juan Siu de la calle Carlos A. Mendoza con un capital inicial de $64.50. Fue esta empresa a su vez la que confió en nosotros y nos dio nuestro primer crédito, gracias al Sr. Cristóbal Siu.

Ya han pasado 29 años y aún contamos con 7 colaboradores que tienen entre diez y quince años laborando con nosotros. Ahora tenemos nuevos productos, nuevos proveedores y nuevos clientes que han creído en el esfuerzo de esta pareja. Todos nuestros clientes han sido importantes para el crecimiento de nuestra empresa, Productos Keiko. Hemos crecido mucho para ser una empresa que actualmente cuenta con cuatro sucursales de venta y una casa matriz donde se realiza el proceso de producción completo. Importamos materias primas de China, Estados Unidos, Holanda, El Salvador, Perú, entre otros países, y hacemos compras nacionales también, ya que consumimos el achiote en grano panameño para producción y venta.

Posterior a los contactos de importación seguimos avanzando gracias a proveedores amigos que nos contactaron con empresas que actualmente nos maquilan productos con la marca Keiko, de esta forma hemos ido aumentando nuestra gama de productos.

Nuestro proceso de producción y venta se da gracias a nuestro equipo de trabajo que día a día aporta sus ideas y esfuerzos para innovar en este mercado. Unos crean recetas de productos, otros desarrollan el arte del empaque, otros producen y otros crean las estrategias de venta y gracias a esto actualmente distribuimos la marca a nivel nacional, desde Darién hasta la provincia de Bocas del Toro.

Ya no se trabajan 17 horas como antes, pero seguimos con un buen ritmo de trabajo de 10 a 12 horas tal vez. Antes nuestros padres no conocían tanto del negocio de las especias, pero con el tiempo se fueron dando cuenta que era un producto de consumo en el país y visualizaron que con esfuerzo y constancia podían crecer por lo que al inicio fue “ensayo y error”, más tiempo de trabajo diario, veían que productos se vendían más, analizaban como se movía el mercado, todo esto ayudó a que fueran creciendo siempre con la motivación de cumplir cada meta propuesta.

En definitiva, estar allí con nuestros padres nos hizo apreciar desde muy pequeñas el esfuerzo, la disciplina y el trabajo. Como empresa familiar luchamos día a día y buscamos ser líderes en la venta y distribución de especias, salsas y condimentos para seguir dando sabor y color a las comidas de cada uno de nuestros consumidores.

Keiko OnoderaAsí se forma una empresa, con el esfuerzo familiar

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